monedas

Guillermo Altamirano
tudinero@laprensa.hm

Mantener estable el tipo de cambio ¿ha beneficiado el país o lo ha afectado?

Que la modificación del tipo de cambio en los últimos cuatro años sea nula ha permitido que el país se adapte fácilmente a los cambios del mercado internacional, lo que ha originado que la inflación externa aumente más rápidamente el precio de las importaciones y vuelva menos competitivos los productos de exportación en el exterior, en detrimento de los términos de intercambio. En éste, la posición de sobrevaloración real del lempira respecto al dólar desmejora la posición competitiva del país en el exterior, pero no todas la variables exportables son afectadas en igual grado.


Ante el descalabro fiscal ¿cuál es la mejor forma de administrar recursos del país?

Creo que hay que priorizar según los organismos multilaterales de financiamiento para asegurar recursos externos con la prioridad de consolidar la reservas internacionales y asegurar el flujo de suministros a la economía. Como nación, no podemos seguir expandiendo el gasto público desmedido, que se ha traducido en el desbordamiento del gasto público sobre los ingresos en los últimos tres años, con el déficit fiscal más abultado en la historia del país. También habría que revisar lo que sucede en las empresas estatales como Enee, Hondutel y Sanaa, que no producen la rentabilidad necesaria para cerrar ese déficit. Como país, estamos en desventaja en cualquier negociación por financiamiento con los organismos internacionales debido a ese descalabro financiero. Pese a eso, lo más pronto posible, el Gobierno debe obtener créditos compensatorios para asegurar el nivel adecuado de reservas netas ante problemas que se reflejen en la balanza de pagos y que son originados en la estructura productiva del país.


¿Pueden existir los títulos irredimibles?

Para ser irredimible, un título no debería tener fecha de vencimiento, o sea, carecer de fecha determinada para su redención en caja de su capital invertido. Su propiedad puede ofrecer al propietario derecho a la renta correspondiente, pero ningún derecho a la redención a su valor nominal. únicamente podrá convertirse vendiéndolo en el mercado de valores. Bajo lo antes expuesto, algún valor podría convertirse en irredimible.

La posición crediticia es una representación del riesgo de crédito asumido por una entidad financiera, para lo cual se debe clasificar la cartera en grandes riesgos, creando categorías de usuarios por el uso de crédito, por el sector económico, por la calidad crediticia y por el vencimiento. Por esta razón, encontramos que la regulación y la gestión de riesgo del crédito presenta diversas desagregaciones por el uso del crédito, por su calificación y por su morosidad.

Toda institución financiera debe realizar mensualmente una provisión crediticia para proteger a la entidad de las pérdidas esperadas. Pero si en un caso determinado las pérdidas reales superan la provisión y la entidad no dispone del capital suficiente para cubrir esa situación, se puede producir la quiebra.

El capital en riesgo crediticio debe cubrir la máxima cantidad esperada de valor de una cartera, causada por razones crediticias. Dicha pérdida máxima debe calcularse con cierto nivel de confianza y durante un periodo de tiempo.

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