
Pedronel González
TuFamilia@laprensa.hn
Tengo una hija y quiero empezar una nueva relación, pero él quiere tener relaciones sexuales, aunque tengo miedo a que me deje después de tener sexo conmigo.
Aunque suene un poco o mucho tradicionalista soy de la opinión que las relaciones sexuales se deben tener única y exclusivamente dentro del matrimonio. Para lo anterior tengo razones más prácticas que morales, pero el principal argumento es que cuando se tienen relaciones sexuales dentro del matrimonio civil o eclesiástico se garantiza que los hijos nazcan dentro de una pareja legalmente constituida. Recuerde que ya usted tiene una hija y por lo tanto ahora debe pensar teniendo en cuenta el bienestar tanto suyo como de ella.
Finalmente, la decisión de tener sexo o no tenerlo, es una decisión personal suya, pero debe asumir su responsabilidad ante lo que decida hacer y las consecuencias a futuro. Un valor de la terapia racional emotiva que me llama mucho la atención es: “las personas emocionalmente sanas, no sacrifican la felicidad del futuro, por un momento de placer del presente.
¿Qué puedo hacer, mi esposo me dejó por otra. Ahora regresó y se porta mal. Dice que me odia y no hay cómo la otra y ahora anda tras de ella qué hago?
El que su esposo la haya dejado por otra es comprensible, porque las personas tienen el derecho de estar con quienes ellos consideran que deberían estar.
También es comprensible el hecho de que él haya querido volver. Pero lo que es incomprensible es que haya vuelto para seguirse portando mal, para decirle que la odia, para que la esté comparando con su amante y peor aún que siga tras de ella.
Me pregunto: ¿qué pasa con usted, que ha permitido que su dignidad sea pisoteada? ¿Qué pasa con usted que no ha colocado límites sanos para que ese hombrecito no le siga haciendo daño? Tenga muy presente que dentro de las razones para no continuar con una pareja, es cuando pisotean su dignidad y creo que ése es su caso. Le recomiendo que compre y lea el libro “Los límites del amor” de Walter Riso.
Tengo una relación de noviazgo de un año, Sólo hay un problema: mi novio me reprocha a veces mi pasado porque yo estuve casada y tengo una hija. ¿cómo puedo hacerle entender que eso ya pasó?
Si su novio no puede aceptar su pasado, lo mejor es poner las cosas bien claras y terminar la relación, porque lo más seguro es que estos conflictos seguirán aumentando cada día.
No siga perdiendo el tiempo “haciéndole entender” lo que él no quiere entender, recuerde que no hay peor ciego que el que no quiere ver y creo que ese es el caso de su novio. Tenga presente que usted no puede quitarle su forma de pensar o los celos que él siente, el único que puede hacerlo es él y veo está más interesado en reprochar y celar que en aceptar.
El noviazgo es la oportunidad que tenemos de conocer las virtudes y defectos del otro. Lamentablemente cuando la gente se casa las virtudes disminuyen y los defectos crecen. Es decir, es muy posible que al formalizar la relación los reproches sean mayores y los celos, peores. Así que abra los ojos muy bien antes de seguir adelante.

Pedronel González
TuFamilia@laprensa.hn
Mi esposo me fue infiel con una vecina hace 12 años, pero para mí es como si fuera hoy. Ya no puedo más. Estamos en la misma casa, pero yo ya no tengo nada con él desde hace cuatro años.
Tenga muy presente que el pasado no existe y usted durante 12 años ha estado cargando un “difunto” (la infidelidad de su esposo) que no le ha permitido ser feliz. Con justa razón dice “ya no puedo más”. Recuerde que de usted depende iniciar su proceso de sanación, el cual incluye en su primera etapa “aceptar”, es decir, que mientras no acepte que su esposo le fue infiel, no podrá sentir paz en su interior. Creo que es necesario que acuda con un psicólogo para que él le ayude en este proceso.
¿Cree que es mi culpa haberle dicho a mi novio, con quien ya vivía, que era “poco hombre” y por eso me dejó?
Su novio la dejó, sencilla y llanamente, porque él quiso dejarla. Pretender responsabilizarla a usted de la terminación del noviazgo me parece una actitud muy infantil y, por lo tanto, inmadura. Usted fue responsable de lo que le dijo, pero él fue responsable de la decisión que tomó a partir de lo que usted le dijo.
Mi esposo y yo nos separamos, yo quise olvidarlo, busqué otra pareja, pero no funcionó. Estoy sola, él volvió y yo le dije que tuve otra pareja. Hoy él me rechaza y me siento culpable.
Debo aclararle que si una pareja se separa, cada uno es responsable y tiene el derecho de buscar otra persona. Creo que usted ejerció ese derecho y nadie puede juzgarla por eso, pues fue su decisión de la cual debe responsabilizarse. Considero que debe clarificar con su esposo que si él no es capaz de aceptarlo, lo mejor es que no continúen juntos, pues no tiene sentido seguir los dos reclamándose por algo del pasado que no se puede cambiar.
Hace cinco años que tuve un aborto y desde entonces no tengo paz. Eran gemelos.
La causa fundamental para que una persona sienta culpa es porque no se ha hecho responsable de su actuar y ése es su caso. Usted no ha querido asumir que usted fue la responsable del aborto de sus dos hijos gemelos. Cuando acepte su responsabilidad, su culpa empezará a desaparecer. Recuerde que sentir culpa no nos ayuda en nada, sólo nos sirve para sentirnos infelices, pero cuando nos responsabilizamos de nuestros actos surge el propósito de no volver a repetir los errores del pasado.
Soy una chava de 20 años, anduve con un hombre casado e hice que él dejara a la mujer por mí y que abandonara a su hija. Hoy me siento muy culpable.
Más que hablar de culpa, considero que ambos son responsables de la decisión que tomaron. Responsabilizarse implica el compromiso serio de no dañar más a quienes se hizo daño, en este caso, a la madre y a la hija. Si todavía sigue con ese hombre casado, recuérdele que él puede dejar de ser el esposo de su cónyuge, pero nunca dejará de ser el padre de la niña, por lo tanto debe apoyarla emocional y económicamente al menos hasta su mayoría de edad.
Tuve un noviazgo de cuatro años y le fui infiel a mi novio, pero a pesar de todo lo quiero y él sólo desea que seamos amigos.
Una relación implica la decisión de dos personas que desean crear un vínculo afectivo. Su novio está en todo el derecho de no seguir con el noviazgo y lo que menos debe hacer usted es suplicarle que vuelvan juntos, recuerde que el amor no se mendiga, ni se suplica. él es libre y usted debe responsabilizarse de su conducta.