
Manuel Orellana
TuSexualidad@laprensa.hn
Mi pareja me considera frígida porque no tengo deseos frecuentes de tener relaciones sexuales. ¿Es esto normal? ¿Qué debo hacer?
La frigidez es el resultado de la dificultad durante cualquier etapa del acto sexual que disminuye el deseo, la excitación, y el orgasmo como también la resolución. Esto le dificulta al individuo o la pareja el disfrute de la actividad sexual. Las disfunciones sexuales pueden manifestarse al comienzo de la vida sexual de la persona o desarrollarse paulatinamente con el tiempo y otras pueden aparecer súbitamente, como la incapacidad total o parcial para participar de una o más etapas del acto sexual.
Las causas de las disfunciones pueden ser psicológicas físicas o una mezcla de ambas. Los factores emocionales que afectan a la vida sexual incluyen problemas interpersonales (como conflictos con la pareja o falta de confianza y comunicación) como psicológicos (depresión, miedos y culpa, traumas, etc.)
Buscar ayuda profesional con un psicólogo es la mejor alternativa, ya que de esta manera usted podrá ir verdaderamente al centro del problema y resolverlo para beneficio suyo y de su pareja.
Mi esposa tiene seis meses de embarazo. ¿Cuál es la mejor posición para tener relaciones sexuales?
Durante el embarazo la mujer logra el estímulo rápidamente debido al alto nivel de hormonas circulantes, y la total excitación sexual se alcanza en menos tiempo que cuando no hay embarazo. Muchas partes del cuerpo, como los senos, pezones y órganos genitales son más sensibles debido al desarrollo considerable de los órganos reproductores que se vuelven más susceptibles a la excitación que antes. En el caso de la vagina, aumentan las secreciones y se inflama provocando la intensificación del placer sexual y también las relaciones sexuales durante el embarazo son benéficas para el cuerpo, ya que el orgasmo ejercita los músculos uterinos, aunque esto puede producir contracciones cuando el embarazo ya está avanzado.
Durante los primeros meses normalmente no hay que alterar la forma de hacer el amor, aunque si ha existido un aborto previo se debe evitar la penetración profunda. En los meses intermedios y al final de la gestación, cuando el vientre de la mujer ya se ha agrandado, es excitante adoptar las siguientes posturas:
De lado: es una posición muy cómoda si el abdomen está muy desarrollado. La mujer se acuesta de lado y el hombre detrás de ella, sujetando con el torso parte de su peso. Él la penetra desde atrás levantándole, si es necesario, una pierna con la mano para facilitar el acto. Así no hay presión sobre el abdomen de la mujer y, además, él puede acariciarle los pechos o el abdomen.
Cara a cara: la mujer se coloca encima del hombre, en posición supina y así es capaz de controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Aunque parezca una postura cansada para una embarazada de más de cinco o seis meses, no lo es tanto: el hombre puede usar sus muslos y rodillas de respaldo para que la mujer esté cómoda y se concentre plenamente en los movimientos vaginales.
Boca arriba: la embarazada se tumba boca arriba y el hombre la penetra de lado, colocándose bajo las piernas de ella. Es una postura reservada a embarazadas de cuatro meses o menos, ya que a partir del quinto mes el peso del útero podría oprimir vasos sanguíneos de gran importancia. Sentados: una silla puede ser muy útil a la hora de sujetar el peso de ambos cuerpos y aportar comodidad al acto sexual. Por supuesto, el hombre se sienta abajo y ella sobre él, con las piernas abiertas. Si el embarazo está muy avanzado, la mujer puede sentarse de espaldas.