Manuel Orellana
Tusexualidad@laprensa.hn

Estoy casado desde hace más de 10 años y amo a mi esposa. hace dos meses le fui infiel con su prima; siempre sentí que había algo diferente en sus miradas y saludos, ahora me pide que deje a mi esposa y que me quede con ella. No sé que hacer.
El amor y el amar a una persona es el resultado de la calidad en la relación, como también del tiempo de vivencias entre ambos. Cuando hablamos de una relación de más de 10 años entonces significa que las expresiones y la convivencia entre ustedes han sido satisfactorias, ya que tú “crees” que la amas aún sin estar totalmente convencido; no obstante, tu actuar no corresponde con esa expresión y se acentúa más la problemática cuando te refieres a no saber qué hacer con la demanda de la prima de tu esposa y sumado a ello con tus propias inseguridades, mostradas por no haber tenido la entereza de detener lo que ocurrió entre tú y la prima de tu esposa, y algo más resulta que ella ha capturado tu atención, lo cual vuelve más peligroso el tema. Entonces tendrá que ocurrir lo siguiente y de carácter inmediato: alejarte completamente de la prima de tu esposa desde hoy y sin dar marcha atrás, no sin antes mencionarle que efectivamente no estás interesado en continuar esa relación, la cual no tiene pies ni cabeza. A pesar de los gustos que ella ha despertado en ti es imperativo y obligatorio que te alejes de una vez y para siempre por las siguientes razones: la decepción que se presentará para tu esposa por la magnitud de la infidelidad con una persona afectivamente cercana a ella, cuando hablamos de la misma familia el resultado es tan devastador como un cáncer, refiriéndome a los sentimientos que aflorarán entre los involucrados y el conflicto familiar que se avecina, luego la falta de confianza hacia ti es un tema que lo llevarás por el resto de tus días, ya que no es lo mismo infidelidad dentro de la familia que fuera de ella o con una desconocida inclusive para ti. Recomendaciones inmediatas: alejarte de la joven inmediatamente sin pensarlo más de una vez, es decir, hazlo hoy y no mañana, de hecho, ya es bastante tarde, pero podrías recuperar una parte de la relación con tu señora, luego iniciar o reiniciar un estilo más fluido de comunicación con tu esposa hasta el punto de que te veas enfrentado a la posibilidad de que si lo haces de una manera espontánea esa será la demostración a ti mismo de si realmente deseas intentar recuperar el afecto hacia ella. Busque la ayuda del psicólogo.
Mi hijo de 13 años me dijo que cree que soy bisexual, al preguntarle la razón por la que dice eso, me dijo: “no lo sé, tengo una compañera que me confesó que lo era. necesito su ayuda para poder orientarlo.
Lo mejor que usted ha hecho es no rechazar a su hijo, eso es lo que constituye la gran alternativa para superar inclusive cualquier situación de la vida cotidiana. Otro aspecto positivo es la confianza que su hijo ha depositado en usted reafirmando también la necesidad de encontrar a alguien que lo comprenda de tal manera que es el inicio de un diálogo profundo. Otro aspecto a considerar es la edad que tiene el joven, la cual es indicativa de su inmadurez y de que su opinión es parte de probablemente la crisis y conflicto que se presenta a esta edad con respecto al tema de la sexualidad y el desarrollo personal, entonces es de llevar las cosas con calma. Esa expresión de “no lo sé” podría ser la necesidad de esconder otro tipo de información que ni él está seguro de sentir. Sus emociones en cualquier caso están a flor de piel, listas para expandirse y con la gran necesidad de exteriorizar sus temores, pero a la vez está confundido y no está seguro de que tal comportamiento sea real en él o no. Usted deberá exponerle que así como él confió en su respuesta mesurada, también valdría la pena que una persona calificada, en este caso un psicólogo para los temas relacionados con el desarrollo personal y el sexólogo para lo que se relaciona con el comportamiento y la orientación sexual, pueda o puedan ayudarle a encontrar respuestas a las interrogantes que seguro tendrá, ya que toda pregunta le ayudaría a prevenir situaciones que quizá él desconoce y son parte de una vida sexual diferente.
Pedronel González
TuFamilia@laprensa.hn
Creo que mi esposo me engañó cuando estuvo fuera del país, regresó indiferente, ¿qué hago?
Mientras no tenga las pruebas convincentes de la infidelidad de su esposo, él le puede seguir mintiendo, pues un buen porcentaje de hombres sólo reconocen su traición cuando la esposa les muestra las pruebas. Considero oportuno que adjunte las pruebas suficientes para que él no crea que es un invento suyo. Una vez obtenida la evidencia debe confrontarlo y aclararle que usted no está dispuesta a permitir que él le sea infiel.
Ante una infidelidad sólo hay dos caminos: el primero es aceptar que se cometió y ofrecer la bendición del perdón; el segundo, que es el que menos recomiendo, es separarse si el cónyuge persiste en su conducta de infidelidad. Tenga presente que como hombres nos equivocamos, pero como sabios podemos rectificar. Si en su caso está dispuesta a perdonarlo, evite la conducta de convertirse en el verdugo de su esposo, echándole en cara a cada momento su falta. Tenga muy presente lo afirmado por Gary Chapman: “El amor no guarda un puntaje de errores”. El amor no revive los fracasos pasados. Ninguno de nosotros es perfecto. En el matrimonio no siempre hacemos lo mejor o lo que es justo.
Tengo 40 años y estoy comprometida con un hombre de 55, ambos tenemos hijos, queremos formalizar la relación y tengo temor de que no vaya a funcionar.
No me expresa por qué tiene temor de que esta nueva relación no vaya a funcionar. No recomiendo nuevas uniones si el tiempo de la separación es muy reciente, porque el estado emocional está alterado y es ahí cuando no se toman las mejores decisiones. Es necesario darse un buen tiempo para conocer a la nueva pareja y que ésta la conozca a usted.
Con respecto a los hijos considero que cuándo los padres se separan deben explicar a sus hijos que existe la posibilidad próxima o remota de comprometerse en una nueva relación y que ésta es una decisión que papá o mamá tomarán como adultos y que esperan que sus hijos sepan respetar. Esta actitud permite que los hijos se vayan preparando y que no los tome por sorpresa este suceso.
Desde el punto de vista de la composición familiar deben estar bien enterados que de decidirse a formar una nueva familia, ésta estaría conformada por lo que hoy día se conoce como “la familia de los tuyos, los míos y los nuestros”. Recuerde que cada uno de los miembros de esa nueva familia deben estar dispuestos a asumir que son un nuevo hogar donde debe primar lo que dice la Palabra: “Esposas, respeten a sus maridos, como corresponde en el Señor. Maridos amen a sus esposas y no les amarguen la vida. Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque eso agrada el Señor. Padres, no sean demasiado exigentes con sus hijos, no sea que se desanimen”.
Acabo de casarme, mi esposo tiene hijos de una anterior relación, él los ve los fines de semana. ¿Cómo puedo establecer un límite para que la mamá de los niños no interfiera en mi matrimonio?
Su pregunta contiene implícita la respuesta, es decir, usted y su esposo deben definir los límites que tienen como objetivo proteger su matrimonio, de la injerencia de terceros.
Por lo tanto, en primer lugar debe realizar un inventario de los síntomas que usted aprecia con respecto a la injerencia de la madre los niños y su familia, es decir, responda a la pregunta ¿en qué está afectando la injerencia a nuestro matrimonio?
En la fijación de límites es necesario tener muy presente lo recomendado por Pablo a los Filipenses: “Tengan unos con otros las mismas disposiciones que tuvo Cristo Jesús” (Filipenses 2. 5).